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Baterías de barco: consejos prácticos
Baterías de barco: consejos prácticos

Baterías de barco: consejos prácticos

Cuando alquilemos una embarcación, tanto si es de vela como de motor, una de las precauciones que tendremos que tomar antes de zarpar en la primera singladura, será tener conocimiento del número de baterías que hay a bordo y dónde se encuentran ubicadas. Si la embarcación que vamos a alquilar no es muy pequeña, lo más normal será que tenga una batería colocada cerca del motor o motores para su arranque y en otro lugar del barco, una o dos baterías que alimentan los servicios. Por regla general, en el momento de la entrega de la embarcación por parte de la compañía de charter, este detalle lo tendremos resuelto.

No olvidemos que en cualquier embarcación las baterías no se encuentran ventiladas como en un coche y, por tanto, si en algún momento tenemos que manipularlas, generalmente no estaremos al aire libre sino en el interior del barco. Teniendo en cuenta estas premisas, en las proximidades del cofre donde se encuentren las baterías no solo no debe haber ninguna llama ni chispa sino que está totalmente prohibido fumar. Si estamos realizando alguna reparación cercana, no dejaremos jamás una herramienta encima de ninguna batería. Con ello evitaremos un posible cortocircuito y las chispas que lo acompañan. No olvidemos que el hidrógeno desprendido durante la carga de las baterías es un gas altamente explosivo.

En algunos barcos las baterías están dentro de una caja que además de protegerlas las inmoviliza para que no puedan desplazarse por un golpe de mar, un pantocazo o simplemente por la escora.
En algunos barcos las baterías están dentro de una caja que además de protegerlas las inmoviliza para que no puedan desplazarse por un golpe de mar, un pantocazo o simplemente por la escora.

Aunque todos los barcos de charter van equipados con baterías recién revisadas y cargadas para que no den problemas, siempre puede pasar que por algún fallo en el circuito eléctrico o porque hemos abusado mucho de ellas sin cargarlas adecuadamente, nos veamos obligados a manipularlas.

Si tenemos que manipular el electrolito de una batería de barco, (líquido que se encuentra en su interior compuesto generalmente por agua destilada y ácido sulfúrico) nunca lo haremos en traje de baño, sino vestidos, con guantes y gafas de protección. Es importante saber que es muy peligroso para nuestra salud, poner en contacto cualquier herida o llaga que tengamos con el plomo. En caso de salpicadura con el electrolito sobre la piel deberemos limpiarla lo antes posible con un trapo limpio y aclarar durante un buen rato con agua dulce abundante. Después de manipular una batería deberemos imperativamente lavarnos bien las manos y, sobre todo, evitar su contacto con los ojos antes de haberlas lavado.

Los tapones rojos de esta batería permiten revisar el nivel del electrolito y por tanto la posibilidad de poder añadir agua destilada.
Los tapones rojos de esta batería permiten revisar el nivel del electrolito y por tanto la posibilidad de poder añadir agua destilada.

También es importante recordar que, si algún momento debemos añadir agua a una batería solo lo haremos si disponemos a bordo de agua destilada y nunca lo haremos con agua de los depósitos del barco ni con agua mineral, dado que las sales que contiene el agua de boca perjudica enormemente al electrolito y a las placas de plomo.

En caso de derrame del electrolito hay que neutralizar el ácido, sea con una mezcla al 50% de agua y 50% de amoníaco, sea diluyendo una cucharada sopera de bicarbonato sódico en un vaso de agua. Después de neutralizado, deberemos lavar la superficie afectada con abundante agua dulce.

Por último no olvidemos de pasar un parte a la compañía de charter si hemos tenido que actuar sobre alguna de las baterías de a bordo.